lunes, 9 de mayo de 2016

Manejar la economía por ley es un problema

Las medidas que se discuten en el Congreso sólo generarán un mayor nivel de desempleo.
Federico G. Rouco
Desde varios sectores se están impulsando ideas en pos de, supuestamente, reducir la cantidad de despidos y, así, mejorar la situación laboral. Sin embargo, estas medidas que se piensan sólo tendrán el efecto contrario. Prohibición de despidos y doble indemnización son políticas que no benefician al mercado laboral como un todo sino solo a los que logran quedar dentro.

Las ideas detrás del "Brexit"

El referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE tiene un componente ideológico y emocional más fuerte que el económico.
 Juan Meseguer
Sacar la calculadora y ponerse a estimar cuánto costaría al Reino Unido su salida de la UE (“Brexit”) no parece la mejor estrategia para persuadir a los indecisos. A juzgar por los argumentos de los portavoces más autorizados de cada bando, el referéndum del 23 de junio tiene un componente ideológico y emocional más fuerte que el económico.


ALBERTO BENEGAS LYNCH (H) La inmoralidad del socialismo

Foto: LyP.
Es habitual que se vea a la riqueza como un proceso de suma cero, es decir que lo que tiene fulano es porque no lo tiene mengano. Esto no es correcto, la riqueza es un concepto dinámico no estático en el que nos pasamos de uno a otro los mismos bienes existentes.

Los sistemas sociales en última instancia debe ser juzgados por sus fundamentos éticos, es decir, por su capacidad de respetar la dignidad del ser humano, por la consideración a las sagradas autonomías individuales y, por consiguiente, a las mejores condiciones de vida posibles en este mundo, espirituales y materiales según sean las preferencias de cada cual dada la liberación máxima de las energías creativas.

Populismo o socialismo del siglo XXI

El socialismo se basa en un fracasado sistema económico, político y social. Mire a la Unión Soviética y más recientemente a Venezuela.

En su dialéctica, el socialismo promete “justicia social” para las clases humildes, pero históricamente ha demostrado que somete a los pueblos por medio del terror, creando una sociedad sumisa a los beneficios que le quiera dar el Estado.
Su principal argumento es la marxista lucha de clases, que plantea desposeer al rico, con la falsa promesa de redistribuir su riqueza. Aunque su emotivo discurso no lo revela, en nombre del “pueblo”, el Estado socialista se apodera de la industria, comercio, todo tipo de empresa y capital privado, anulando por completo la iniciativa y decisión humana y descarta todo tipo de libertad. Esto crea pobreza generalizada y lleva a la miseria física y moral.


MARÍA ANASTASIA O´GRADY El hambre de Venezuela no es un juego

Quince años después del inicio de la revolución bolivariana, Venezuela enfrenta una severa escasez de alimentos.

En su ansia de poder, el difunto Hugo Chávez prometió redistribuir la riqueza de Venezuela entre los pobres. El padrino del “socialismo del siglo XXI” perece no haberse percatado de que los recursos que prometió hacer llover sobre su gente primero tenían que ser producidos.
Quince años después del inicio de la revolución bolivariana, Venezuela enfrenta una severa escasez de alimentos. Aún se podría evitar una crisis, pero sólo con un giro radical en las políticas que han destruido la capacidad productiva del país. Una nación debe producir lo que consume o debe importarlo. Lo que importa se paga con divisas extranjeras que proceden de las exportaciones o de deuda.