domingo, 15 de mayo de 2016

El reclutamiento forzoso de mujeres es igualdad en la esclavitud

USA, New Jersey, Jersey City, Female army soldier saluting, American flag in background
La semana pasada el Comité de Servicios Armados de la Cámara aprobó una enmienda a la Ley de Autorización de Defensa Nacional que requerirá que las mujeres se inscriban en el Servicio Militar. Esto significa que si el Congreso aprueba un nuevo reclutamiento forzoso, las mujeres serán enviadas por la fuerza a la guerra.
La enmienda es una respuesta a la decisión del Pentágono de permitir que las mujeres sirvan en combate. Los partidarios del reclutamiento forzoso de mujeres señalan que la prohibición de que las mujeres combatiesen fue la razón por la que la Corte Suprema mantuviese un proyecto sólo para hombres. Por lo tanto, argumentan, es lógico obligar ahora a las mujeres a inscribirse en el Servicio Militar. Además, los partidarios de extender el reclutamiento forzoso señalan que no todos los reclutas son enviados al combate.



La mayoría de los que se oponían al reclutamiento forzoso de mujeres lo hicieron porque no estaban de acuerdo con que las mujeres fuesen elegibles para puestos de combate, no porque se opusieron al reclutamiento forzoso militar. Pocos, si es que existe alguno, en el Congreso cuestionan la moralidad, la constitucionalidad, y la necesidad de registro de servicio militar. Por lo tanto, este debate es sólo otro ejemplo de cuánto les importa realmente nuestra libertad a algunos de nuestros llamados “representantes”.
Algunos de los proponentes de un reclutamiento militar forzoso lo justifican como una “devolución” de la libertad que el gobierno proporciona a sus ciudadanos. Los que esgrimen este argumento abrazan la premisa colectivista de que, dado que nuestros derechos provienen del gobierno, el gobierno puede quitarnos esos derechos siempre que le convenga. Por lo tanto los partidarios del reclutamiento forzoso están dando la espalda a la Declaración de la Independencia.
Mientras que la oposición al proyecto se considera como una posición progresista o libertaria, ha habido muchos conservadores, como Ronald Reagan, Barry Goldwater, y Robert Taft, que se opusieron abiertamente al servicio militar obligatorio. Por desgracia, el militarismo que ha llevado a muchos conservadores por mal camino en política exterior también ha convertido a muchos de ellos en partidarios del registro del servicio militar obligatorio. Sin embargo, muchos de estos mismos conservadores se oponen fuertemente y correctamente al registro de armas obligatorio. En una sociedad libre, uno nunca debería tener que registrar a su hijo o a su pistola.
Por desgracia, algunos opositores del estado de guerra, entre ellos algunos libertarios, apoyan el reclutamiento forzoso sobre la base de que un reclutamiento forzoso podría causar una insurrección masiva en contra del estado de guerra. Los defensores de este punto de vista señalan el papel que el reclutamiento forzoso tuvo al impulsar la oposición a la guerra de Vietnam. Este argumento ignora el hecho de que fueron necesarios muchos años y la muerte de miles de reclutas estadounidenses para que el movimiento anti-Guerra de Vietnam Guerra tuviera éxito.
Una variante de este argumento es que el reclutamiento forzoso de mujeres causará una reacción violenta contra la guerra cuando los estadounidenses den marcha atrás ante la idea de obligar a sus madres a combatir. Pero,  acaso ¿alguien piensa que el gobierno reclutaría a madres con niños pequeños?
La reintroducción del reclutamiento forzoso no disminuirá la influencia del partido de la guerra, siempre y cuando la gente siga creyéndose la propaganda pro guerra con la que les ceba la camarilla de medios de comunicación que hace eco del complejo militar-industrial cámara de eco. Un cambio en la actitud de la gente hacia el estado de guerra y de sus órganos de propaganda es la única manera de retornar a una política exterior de paz y comercio con todos.
Incluso si el reclutamiento forzoso sirviese para limitar el estado de la guerra, los que apoyan la libertad individual deberían seguir oponiéndose a él. Los libertarios que apoyan la violación de los derechos individuales con el fin de lograr un objetivo político, incluso un objetivo tan noble como la paz, menoscaban sus argumentos en contra de la no agresión y desacreditan así tanto a nuestro movimiento, como, lo que es más importante, a nuestra filosofía.
Un reclutamiento forzoso militar es una de – si no la peor – violación de los derechos individuales que pueda cometer un gobierno moderno. El reclutamiento forzoso también puede facilitar el crecimiento del estado de guerra al reducir los costes del militarismo. Todos aquellos que valoran la paz, la prosperidad y la libertad deben colocar la oposición al reclutamiento forzoso en la parte superior de su orden del día.