viernes, 6 de mayo de 2016

El fraude fiscal NO ES FRAUDE

fraude fiscal muro de berlin 
El “ fraude fiscal ” – ese acto supuestamente malvado cometido por individuos o empresas contra la administración tributaria, que consiste en evadir impuestos – es un anti-concepto usado tanto por políticos como por intelectuales de izquierdas para impunemente castigar, con multas o penas de cárcel, a quienes se sienten culpables por tratar de proteger sus bienes y su propiedad.
Si usamos la definición correcta, fraude consiste en obtener valores materiales sin el consentimiento de su dueño, bajo engaño o con falsas promesas; fraude implica el uso indirecto de la fuerza física, implica una violación de los derechos de otro.

Impuestos

En una sociedad totalmente libre, los impuestos – o, para ser exactos, los pagos por servicios gubernamentales – serían *voluntarios*. Dado que los servicios propios de un gobierno – la policía, las fuerzas armadas y los tribunales de justicia – son claramente necesarios para ciudadanos individuales y afectan directamente a sus intereses, esos ciudadanos estarían dispuestos a pagar por dichos servicios (y deberían hacerlo), de la misma forma que pagan por tener seguros.

Salario mínimo vs. Realidad

salario minimo¿Por qué está la izquierda obsesionada con aumentar el salario mínimo? En cualquier oportunidad, desde el discurso del estado de la Unión de Obama a la columna de Paul Krugman en el New York Times, los izquierdistas defienden apasionadamente ese aumento. Los últimos ejemplos son los esfuerzos que han hecho los demócratas del Senado para subir el salario mínimo a $10.10, el que el gobernador de Maryland lo subiera de hecho en su estado, y recientemente el que la ciudad de Seattle lo subiera a $15.00, el más alto del país. Ciertamente los izquierdistas son conscientes del daño que cualquier salario mínimo (especialmente si es alto) le causa precisamente a la gente a la que pretenden ayudar.
De hecho, sabemos que sí son conscientes de ello.