jueves, 7 de julio de 2016

La crisis externa resalta los desequilibrios internos

En junio se tuvieron diversos eventos políticos, sociales y económicos, tanto en el entorno internacional como nacional, que han afectado de manera negativa a las principales variables económicas de nuestro país.

En el entorno externo resaltan de manera relevante el inesperado resultado del referéndum sobre la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y la candidatura republicana de Trump para la presidencia de Estados Unidos, así como sus ataques a México. En el primer caso se pensaba que no ganaría la posición de Brexit, por los elevados costos que esto tendría en ese país, por lo que el resultado ocasionó fuertes presiones en los mercados al ser un evento inesperado. Lo anterior presupone un menor crecimiento de la economía global para los siguientes trimestres, el riesgo de que se empiecen a romper otros acuerdos comerciales en el mundo y existe la preocupación de que se tenga una nueva recesión global como sucedió en 2009, lo que afectaría a nuestro país.

Los partidos políticos están perdidos

Jorge Suárez-Vélez

Brexit, Trump, el resurgimiento del nacionalismo, el arraigamiento del racismo (a veces violento) y la polarización ideológica tienen todos en común un mismo origen: la rigidez y miopía de los partidos políticos.

Éstos se han empeñado en vender la misma ideología rígida y estrategia fallida, dejando enormes huecos que han sido llenados por populistas o por irresponsables que toman a partidos establecidos como rehenes, aprovechando que éstos no están dispuestos a enfrentarlos, ante la posibilidad de beneficiarse de votos, independientemente de dónde éstos provengan.

Dólar fuerte, mundo débil

Macario Schettino

El fortalecimiento del dólar, producto del temor de los grandes capitales a los problemas financieros en China y el estancamiento en Europa, es equivalente a la debilidad de todas las cosas que se cotizan en la moneda estadounidense. Muchas divisas, incluyendo el peso, y muchos bienes primarios, incluyendo el petróleo.

Acá en México nos fijamos nada más en esas dos cosas, peso y petróleo, por justificadas razones. Desde fines de los setenta, esos dos indicadores explicaban el funcionamiento de nuestra economía. No lo hacen desde mediados de los noventa, pero eso parece que todavía no se aprende (es que uno aprende de los golpes, como en 76, 82, 86 y 94, y no de las buenas épocas).


Izquierda y derecha

Macario Schettino

Hace tiempo que hemos comentado aquí que la división política entre izquierda y derecha no tiene sentido. No es nada nuevo, se ha hablado de ello desde la caída de la Unión Soviética a inicios de los noventa, pero también desde entonces los izquierdistas se han defendido afirmando que quien sostiene que la diferencia no existe, por definición (según ellos), es de derecha.

La salida de Reino Unido de la Unión Europea ha llevado a varios analistas a regresar al tema. Ross Douthat, en The New York Times, publicó el domingo un texto llamado algo así como “El mito cosmopolita”, en donde plantea que la división es entre quienes quieren formar parte de esa visión cosmopolita y quienes son más bien localistas. De manera más explícita, George Friedman, en Geopolitical Futures, habla acerca de “un nuevo mapa para las facciones políticas”: nacionalistas versus internacionalistas. Y antes de ellos, Peter Turchin, en su blog, había propuesto algo similar.

AMLO quiere muertos

Pablo Hiriart

El desastre en que se convirtió ayer la capital del país, producto de 33 bloqueos viales y 67 movilizaciones, fue obra de la alianza Morena-CNTE, que controlan la Sección 9 del sindicato magisterial.

No fueron muchos, apenas 6.0 por ciento de las escuelas de la capital respondió al 'paro nacional' convocado por la CNTE, pero sí los suficientes para crear un caos que le fastidió el día a los habitantes de la Ciudad de México.

Quieren echar abajo la reforma educativa no porque sea mala, sino para demostrar su fuerza.

Así mandan a gente a la calle, engañada, a provocar a las autoridades para que haya muertos y tener más banderas para su causa.

Osorio se lava las manos

Raymundo Riva Palacio

La restauración del diálogo político entre el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y los 30 líderes nacionales de la Coordinadora magisterial, frotó bálsamo sobre el delicado tejido sociopolítico mexicano. Una decisión provocada por la magnitud de la protesta organizada el martes por los maestros disidentes, apresuró un tercer encuentro en Bucareli. Fue rápido, sin mayores preámbulos ni protocolos, donde los maestros respondieron a la pregunta que les había hecho Osorio Chong la semana pasada: ¿qué es lo que pretenden? La respuesta, aunque en tono suave, busca lo que hasta ahora es impensable en el gobierno: marcha atrás en la reforma educativa. Ceder, como le dijo hace unos días Jesús Zambrano, presidente de la Cámara de Diputados, al secretario de Educación, Aurelio Nuño, sería un error. Si se cede ahora, afirmó, se cede todo.

CNTE y AMLO van por ésta, y la presidencia

Pablo Hiriart

Sería una derrota para México si en el nuevo diálogo del gobierno y la CNTE se pone a discusión la reforma educativa.
¿A santo de qué la CNTE, que es una minoría, va a imponer sus criterios sobre lo que debe ser la educación en el país?
Han conseguido ese objetivo únicamente porque son violentos y no les da miedo enfrentar a la policía.
Los que asaltan tiendas, roban camiones, autobuses y vehículos particulares, incendian edificios, rapan a otros maestros que dan clases y humillan a policías, van a delinear la política educativa de México.