martes, 17 de mayo de 2016

Capitalismo = único sistema moral

CAPITALISMO 
Debate 1984 – Capitalismo vs Socialismo: ¿Cuál de ellos es el sistema social *moral*?
traducción de la presentación inicial de Leonard Peikoff, min. 11:05 a 19:35 aprox. del debate.
“Buenas noches, damas y caballeros. Nuestro tema esta noche es: “Capitalismo vs Socialismo: ¿Cuál de estos sistemas es *moral*?” Para responder a ello, tenemos que saber qué es moralidad. ¿Cuál es el criterio ético que vamos a usar para juzgar un sistema político? No podemos simplemente asumir que todo el mundo lo sabe, o que está en la Biblia. Tenemos que empezar presentando y validando lo que entendemos por moralidad, porque eso es lo que va a decidir este debate.
Nuestro lado mantiene que el criterio de moralidad es la vida del hombre, aquello que el hombre requiere para sustentar su propia vida. Lo que el hombre requiera, por su naturaleza, para poder sobrevivir, es lo que consideramos lo bueno, o lo moral.


La herramienta fundamental del hombre para sobrevivir es su razón, su mente. La mente es nuestro único medio de lidiar con la realidad, de comprender los hechos, de adquirir conocimiento fiable. La mente es la fuente básica de cualquier valor que vaya a favor de la vida.
Mirad, como ejemplo, la inmensa riqueza sin precedentes que tenéis a vuestro alrededor, en Occidente, la riqueza que ha sido creada desde la Revolución Industrial, bajo el capitalismo. Esa riqueza no fue creada por músculos, sino esencialmente por el pensamiento: el pensamiento de los científicos que descubrieron nuevo conocimiento, de los inventores que usaron ese conocimiento para crear nuevos productos, de los empresarios que usaron sus mentes para concebir y organizar empresas productivas a gran escala. El trabajo físico por sí solo no es lo que crea riqueza; todas las épocas anteriores tuvieron una abundancia de trabajo físico. Lo que crea riqueza y todos los valores humanos es el pensamiento. Ese es el punto número 1: Moralidad significa pensar, razonar, usar la mente y vivir basándose en ella.
Punto número 2: La vida requiere egoísmo. Un organismo vivo tiene que ser el beneficiario de sus propias acciones, tiene que perseguir objetos específicos para sí mismo, para su propio bien y su supervivencia. La vida requiere el obtener valores, no el perderlos; lograr, no renunciar; la auto-preservación – que es egoísmo –, no el sacrificio de sí mismo.
Si la vida es el estándar, el criterio de valor, entonces la moralidad no puede consistir en sacrificio; el sacrificio es incompatible con los requerimientos de la vida humana, y con esto me refiero a cualquier tipo de sacrificio, ya sea de uno mismo a los demás o de los demás a uno mismo. Mucha gente cree que la única opción es sacrificarte tú a los demás – lo que llaman altruismo – o sacrificar a los demás a ti – lo que llaman egoísmo –: cortar tu propia garganta para el bien de tus vecinos, o cortar sus gargantas para tu propio bien. En cualquier caso, sin embargo, una cosa sigue siendo la misma: la garganta de alguien está siendo cortada, y la disputa es sólo sobre quién será la víctima.
Sin embargo, si la vida es el estándar, no deberíamos estar regateando sobre víctimas, deberíamos oponernos en principio a la idea de cortar gargantas, en otras palabras, al sacrificio. Un hombre egoísta en el sentido que abogo no sacrifica a los demás a sí mismo; egoísmo significa que *cada* hombre es un fin en sí mismo, sin tener que sacrificarse por otros ni sacrificar a otros por él. Un hombre debe vivir de forma independiente, por su propia mente y esfuerzo, sin víctimas. Ese tipo de hombre usa su mente al máximo y actúa en consecuencia; en otras palabras, estoy hablando de un interés personal *racional*, y en el trato con otros esto significa intercambiar valor por valor por consentimiento mutuo y en beneficio mutuo. Significa que cada parte respeta la soberanía y la libertad de los demás, sin ningún sacrificio en ningún sentido.
La ética del servicio social, la ética del auto-sacrificio, es lo que está destruyendo al mundo hoy. ¿A quién supuestamente hay que sacrificar, y para beneficio de quién, según las teorías convencionales que escuchamos por todas partes? ¿Deben los incompetentes ser sacrificados a los competentes? ¿Los parásitos a los que producen? Claro que no, pues los competentes y los productores no tienen nada que ganar con ese tipo de sacrificio. Debe funcionar al contrario, nos dicen: los competentes han de sacrificarse a los incompetentes, los productivos a los parásitos, los pensadores a los imbéciles, los sanos a los afligidos. En otras palabras, el denominador común es: los que tienen éxito en vivir han de ser penalizados porque tienen éxito, para poder recompensar a los fracasados, quienes son recompensados por ser fracasados. No se puede inventar un código de moralidad más anti-vida que ese, y el único efecto práctico que puede tener es destruir a todos los que consiguen vivir con éxito, rebajando así a toda la raza humana, que es lo que véis que está pasando en todo el mundo.
Como debe ser, si te encuentras en una situación problemática que tú no has causado – y resalto que esto ha de ser una cuestión marginal: si todo el mundo estuviese en esa situación, la raza humana no podría sobrevivir – si te encuentras en esa situación, tendrás que depender de la generosidad voluntaria y de la caridad privada de aquellos que no tienen esos problemas. Tendrás que pedir ayuda como un favor, no como un derecho. No puedes usar tu problema blandiendo un garrote sobre la cabeza de tu vecino. Tienes que reconocer que otros hombres tienen derecho a existir también, que tu sufrimiento no les convierte a ellos en tus esclavos. En otras palabras, esa no es la función del gobierno. ¿Cuál es? Bueno, el Dr. Ridpath va a tratar este punto, pero en esencia, mantenemos que la función del gobierno es proteger a cada individuo precisamente para que no sea sacrificado por otros o a otros; proteger la independencia de la mente de cada individuo; en otras palabras: proteger sus derechos individuales y dejar a todo hombre libre de actuar según su propio juicio y para su propio beneficio, y esto es exactamente en lo que consiste el capitalismo.
Y quiero enfatizar esto: capitalismo *no es* lo que tenemos en occidente hoy; estoy hablando de capitalismo *laissez-faire*, o sea: la completa separación entre Estado y Economía, no el gobierno de grupos de presión, ni favores gubernamentales para ningún grupo, sean empresarios, trabajadores, agricultores o consumidores; ninguna protección arancelaria, ni subsidios, ni franquicias, ni ningún tipo de limosnas o proyectos de bienestar social. Estoy hablando del gobierno como un árbitro imparcial que impide que los ciudadanos violen los derechos individuales, y que aparte de eso no se meta en nada, que es lo que significa “laissez-faire”.
El capitalismo es el sistema que deja al hombre libre para funcionar, que permite que cada individuo sea libre de vivir por su propia mente y por su propio juicio, de perseguir sus propias metas, de comerciar voluntariamente con otros. Es el sistema basado en la moralidad del interés personal racional.
El socialismo es lo contrario. Aunque los socialistas aleguen que el individuo se beneficia bajo su sistema, el hecho innegable es que su estándar de valor no es la vida del individuo, sino el bienestar del grupo, lo llamen el colectivo, la comunidad, la raza, la nación o el proletariado. Sostienen que es el deber del individuo servir al grupo, sacrificarse a otros, según decrete el representante del grupo y su portavoz, el todopoderoso Estado. Ese punto de vista tiene que implicar, en última instancia, la esclavitud del individuo al estado, y, por lo tanto, la destrucción de todo pensamiento, producción, éxito, y finalmente de la vida misma. En el siglo XIX, cuando Occidente estuvo lo más cerca del capitalismo, el resultado fue el más alto nivel de vida y el intervalo más largo de paz en la historia de la humanidad. *Lo moral es lo práctico*. En cuanto al socialismo, mirad el colapso de Inglaterra, de la Rusia soviética… y recordad que “Alemania *nazi*” significa “Alemania Nacional Socialista”. Los resultados del socialismo en todas partes (¿se me ha acabado el tiempo?) son tan nefastos como era de esperar.
Gracias.