jueves, 26 de mayo de 2016

3 razones por las que los estatistas son idiotas útiles


Para los no entendidos en el asunto, estatista es todo aquel individuo simpatizante del Estatismo, que es aquella filosofía política que aprueba la existencia del Estado, es decir la institución que se reserva exclusiva y arbitrariamente la potestad  ”legítima” de iniciar la violencia dentro de un territorio delimitado, con el fin de satisfacer objetivos políticos y personales, por lo general obediencia a una autoridad política y subordinación a una jerarquía coactiva. Si bien ustedes pueden argumentar que el presente escrito adolece de generalizaciones, debemos tener en cuenta que los estereotipos no surgen por coincidencias sino a través de la observación de patrones de conducta comunes en determinados grupos que comparten ciertas características, en el caso que nos compete una ideología política, como ya habíamos dicho el estatismo, que ha demostrado ser la más nociva de todas las ideologías ya que sirve a su vez como fundamento teórico y práctico de todo un conjunto de ideologías que han funcionado como patente de corso para ejecutar los más atroces crímenes contra la humanidad (asesinatos en masa, persecuciones y torturas) desde los albores de la civilización hasta nuestros días.  Dicho esto, a continuación les presento las razones por las cuales los partidarios del Estatismo son los idiotas más irracionales que te puedes encontrar.



1.- HACEN UNA EXALTACIÓN DE LA DEMOCRACIA COMO FORMA DE GOBIERNO QUE RAYA EN EL ABSURDO Y LA PREPOTENCIA
No les importa que el  51% de la población haya votado para restringir los derechos y libertades del otro 49%, sin embargo siguen creyendo que la democracia como forma de gobierno es la panacea para todos los problemas sociales. Aunque tengan el conflicto en sus narices la mayoría sigue aferrada a la creencia de que tiene ‘‘más derecho que otros’’ sin  trasfondo racional alguno simplemente por ser mayoría, por tanto las razones y los intereses del 49% van a la basura; el otro 49% se resigna a pensar que ‘‘hay que respetar la sagrada democracia’’ un supuesto valor que ponen irracionalmente por encima de su propia dignidad mientras sus derechos son violados, son perseguidos y humillados sistemáticamente por la mayoría. Por su parte los políticos sacan provecho de  esta situación, mientras la sociedad se encuentra dividida y distraída en la pugna, ellos siguen robando a sus anchas.
La democracia participativa puede funcionar para resolver conflictos con relativa efectividad en grupos reducidos y específico de individuos como un condominio, una asociación de vecinos, una cooperativa, más no para resolver conflictos en sociedades complejas en las que participan una cantidad profusa, difusa e indeterminada de individuos, cada uno con sus intereses y aspiraciones personales. El sistema ideal viene a ser la Democracia de Mercado como la planteaba Ludwig Von Mises ya que ofrece el mecanismo idóneo (el mercado) para desconcentrar, canalizar y satisfacer puntualmente  las necesidades particulares de los integrantes de una sociedad compleja, es decir, la democracia de mercado viene siendo aquel sistema donde cada individuo, en calidad de consumidor, tiene el poder de decidir (votar) con cada centavo de su peculio, cuáles productores de bienes y servicios deben producir y cuáles no.
2.- NO TIENEN CAPACIDAD PARA PREVER LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS
Razón que se encuentra estrechamente ligada a la primera, gracias a su pobre capacidad de previsión, los estatistas siempre solicitan la intervención del Estado sin saber que ésta resulta ser un arma de doble filo. Los estatistas  votan para restringir las libertades de otros sin saber que también se exponen a tener sus propias libertades restringidas, motivados por ignorancia, emociones o puro resentimiento social su voto les sale como un tiro por la culata, por poner algunos ejemplos: apoyan una ley de salario mínimo así provoque despidos masivos y desempleo aun cuando ellos salgan afectados; apoyan  un control de precios así provoque escasez, racionamiento y colas sin importarles un pepino que ellos se vean afectados y así sucesivamente, en la medida que piden más gobierno sin saberlo sólo obtienen más restricciones y como consecuencia lógica menos libertad. Ya que la mayoría de ellos no pertenecen a la clase privilegiada de la casta  gobernante tarde o temprano sufrirán las consecuencias de su propia miopía política.
3.- CREEN QUE LOS IMPUESTOS SON VOLUNTARIOS
El estatista está feliz con entregar el 50%, 60%, hasta 70%  y más de su salario a los burócratas de turno en impuestos a cambio de ‘‘servicios sociales’’ ineficientes, están convencidos que dicho robo tan descarado de su salario es para atender un supuesto ‘‘interés social’’ y a financiar obras, programas o beneficios para una bola de extraños que ellos muy probablemente nunca conocerán en su vida, ellos sienten que están cumpliendo con un deber altruista cuando en realidad sólo están llenando las cuentas bancarias de los burócratas en paraísos fiscales.
El estatista realmente ignora la naturaleza del Estado, cree que es una especie de organización sin fines de lucro y que los burócratas son seres celestiales puros de corazón sin ambiciones personales y que los impuestos son ‘‘contribuciones’’ para vivir pacíficamente en sociedad, lo que aparentemente el estatista no sabe es que sin importar cuán moral y correcto conduzca su vida, si no paga impuestos  el muy civilizado pacífico Estado es capaz de confiscar e invadir su propiedad, someterlo por la fuerza y meterlo en una jaula junto a violadores y asesinos.
Una de las preguntas más torpes que pueden hacer es la siguiente: sin el Estado ¿Quién protegerá a los viejitos y desamparados?, pues muy sencillo, lo harías tú Sr. Estatista que me lees ¿O es que necesitas que alguien lleve una pistola a tu cabeza para que puedas hacerlo? ¿O es que te pesa tanto el trasero para levantarte, hacerlo por ti mismo y requieres que el Estado lo haga por ti? o ¿te cuesta hacer donaciones a fundaciones u organizaciones sin fines de lucro? ¿Sabes que si los políticos no robaran tanto de tu salario tendrías más facilidades para ayudar a otros?
CONCLUSIÓN
Estas son las tres razones que considero las más resaltantes para calificar a todo estatista como el perfecto idiota funcional para la casta de gobernantes, pero por sobre todo el idiota más peligroso para la civilización, si tienen otras razones dejen un comentario y compartan este articulo con sus amistades en un intento de estimular el conocimiento e interés por la filosofía libertaria, que espero no sea en vano.