martes, 31 de mayo de 2016

Venezuela: Con asfixia y taladros el régimen obtiene falsas confesiones


El abogado Jose Vicente Haro contó algunas prácticas de tortura que aplican funcionarios y presuntos "torturadores entrenados" para presionar a los disidentes

torturas Venezuela
La oposición venezolana califica al actual Gobierno como una “dictadura moderna”, en parte, porque los cuerpos de Seguridad estatales han “modernizado” la forma de torturas y amenazas a quienes piensan diferente. (El País)
Ser disidente en Venezuela es un riesgo, pero ser preso político en ese país se ha convertido en una lucha por la sobrevivencia en la que se ponen en juego la moral, la ética, la consciencia y la defensa de los ideales.
De acuerdo con la ONG Foro Penal Venezolano, el régimen de Nicolás Maduro mantiene a 96 presos políticos en los recintos penitenciarios de ese país, muchos de ellos han denunciado torturas y violaciones a sus derechos humanos.



La oposición venezolana califica al actual Gobierno como una “dictadura moderna”, en parte, porque los cuerpos de Seguridad estatales han “modernizado” la forma de torturar y amenazar a quienes piensan diferente.
A continuación, algunas historias que explican cómo el régimen venezolano obtiene presos políticos con graves torturas hasta lograr falsas confesiones.
Un documental llamado “La Tumba” refleja lo que viven los jóvenes detenidos en el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), presos políticos que para poder salir al patio a tomar sol o para salir en libertad están obligados a confesar crímenes no cometidos o a inculpar a alguien más.
“La Tumba”, cuenta la historia de unos jóvenes que permanecen en una prisión que está cinco pisos bajo tierra, donde son víctimas de torturas en celdas de 2×3 metros, aisladas e iluminadas con luz blanca artificial que confunde y hasta puede dañar la visión de los detenidos.
El documental no es una película de ficción ni tampoco se trata de una película de terror, simplemente es un audiovisual basado en la vida real y en la historia de los jóvenes opositores Gabriel Valles y Lorent Saleh quienes están en manos del SEBIN en Venezuela.
Pero no solo es el SEBIN el que aplica torturas a los presos políticos, este domingo 29 de mayo el abogado y defensor de Derechos Humanos, José Vicente Haro contó a través de su red social Twitter, el modo en que Araminta González fue vejada. González fue detenida por las protestas que se llevaron a cabo en 2014.
Haro contó algunas prácticas de torturas que aplican funcionarios del SEBIN y presuntos “torturadores entrenados”, el abogado confirma de algún modo lo contado en el documental “La Tumba”:
Del mismo modo el abogado contó otros casos de tortura que aplicaron al preso político Marcos Coello quien huyó de Venezuela antes de que lo sentenciaran como al líder opositor Leopoldo López.
Haro explicó que hay una especie de tortura llamada “El masaje del CICPC”, en referencia al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, el cual también ha implementado violaciones a los derechos humanos.
Otra historia  por contar es la de Christian Manrique, un estudiante detenido recientemente; Manrique desapareció por más de 24 horas y durante su detención sin pruebas en su contra “lo hicieron declarar que obedecía órdenes de líderes opositores”.

De acuerdo con el portal web Cuentos de la Quinta, Manrique fue trasladado a La Tumba, allí “bajo amenaza de muerte, pistola en la boca incluida, le “sugieren” que confiese cuáles líderes de la oposición le habían pagado para causar disturbios en la marcha”. El medio informa que las torturas llegaron incluso al nivel de hacerles cortes de navaja en la barriga.
“Maltrecho y torturado fue abandonado en El Paraíso, una zona popular de Caracas. De la casa de una amiga de la familia avisó para que lo fuesen a buscar”, concluye el texto.