lunes, 30 de mayo de 2016

¿Qué aseo deben usar los transgénero?

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Los debates sobre la política exterior y económica del gobierno estadounidense han tomado recientemente una prioridad secundaria frente al debate sobre qué baño deberían utilizar las personas transgénero. Ambas partes del debate piensan que el gobierno tiene la autoridad legítima para decirles a las empresas privadas a quién deben permitir el uso de sus instalaciones. Pocos en ambos lados de este debate defienden el derecho de los propietarios privados a decidir por sí mismos quién puede usar sus baños y quién no.



Algunos dicen que el gobierno debe estar involucrado en este asunto con el fin de garantizar que las empresas privadas no violan los derechos individuales. Los que hacen esta afirmación están aceptando la idea de que los derechos no son más que un regalo del gobierno que puede ser revocado según la voluntad y el capricho de los legisladores y burócratas. Este argumento convierte los derechos que protegen nuestras libertades en una espada que puede y será usada para aumentar el poder del gobierno sobre nuestras vidas.
Hace dos semanas, el Departamento de Educación se metió en este debate amenazando con retener los fondos federales a las escuelas que no permitan que los estudiantes transgénero usen el baño de su elección. Los funcionarios estatales y locales de todo el país han prometido resistirse a las nuevas reglas sobre el uso de los aseos del Departamento de Educación. Sin embargo, teniendo en cuenta el grado de adicción que la mayoría de los gobiernos estatales, locales y juntas escolares tienen a los fondos federales, es probable que incluso los gobiernos más conservadores de los estados y las juntas escolares acaben adoptando las políticas sobre el uso de los baños que deseen los burócratas federales.
Muchos de los conservadores que (correctamente) denuncian que la administración Obama está tratando de extorsionar a las escuelas locales, apoyaron o permanecieron en silencio cuando un supuesto gobierno conservador aumentó el papel del gobierno federal en la educación mediante el programa No Child Left Behind. Estos conservadores no se dan cuenta de que los tests y las otras disposiciones de No Child Left Behind no son diferentes en principio a las disposiciones sobre el uso de los baños del presidente Barack Obama. Ambos usan el dinero robado al pueblo y enviado a los estados para obligar a los estados a cambiar sus políticas según las órdenes federales. Ambos son igualmente inconstitucionales. Los conservadores que quieran proteger a las escuelas locales frente a los burócratas federales deben esforzarse para intentar derogar, y no reformar, el Departamento de Educación.
Un resultado positivo de esta última controversia es que puede animar a más padres a educar a sus hijos en casa. La educación en el hogar es una buena manera de que los padres proporcionen a sus hijos una educación de calidad que satisfaga las necesidades de los niños. La educación en el hogar permite que los padres se aseguren de que la educación de sus hijos refleja sus valores y creencias, no los valores y las creencias de los burócratas federales.
Trabajando con un equipo de los mejores estudiosos, he creado mi propio plan de estudios de educación en el hogar. Mi plan de estudios de educación en el hogar proporciona a los estudiantes una educación rigurosa en historia, matemáticas, inglés, y otras asignaturas. El plan de estudios está diseñado para beneficiar tanto a los estudiantes universitarios como a aquellos interesados en otras oportunidades educativas o laborales.
El plan de estudios cuenta con tres pilares fundamentales: ciencias naturales / matemáticas, ciencias sociales / humanidades, y negocios. Los estudiantes también pueden contratar cursos de finanzas personales y de hablar en público. Las secciones del programa de estudios que tratan sobre política e historia enfatizan la economía austriaca, la teoría política libertaria, y la historia de la libertad. A diferencia de las escuelas gubernamentales, mi curriculum nunca coloca el adoctrinamiento ideológico por delante de la educación.