miércoles, 11 de mayo de 2016

Elecciones en EE.UU.: ¿Y si el candidato no fuera Donald Trump ni Hillary Clinton?

La Nación

WASHINGTON.- Una reciente encuesta mostró que el 65% de los norteamericanos detesta al único precandidato republicano en Estados Unidos en carrera, Donald Trump , y el 56% de los electores tiene una imagen negativa de la probable postulante demócrata Hillary Clinton . ¿Hay posibilidades entonces para un tercer candidato? La respuesta es sí, y es una idea que ilusiona a muchos.
A partir de la confirmación del liderazgo de Trump en las filas republicanas, el espacio que aparece más huérfano de un líder claro es el del centro-derecha ya que en un sondeo del Wall Street Journal y NBC, el magnate inmobiliario supera en casi diez puntos en impopularidad a la ex secretaria de Estado.
Romney, el candidato con más posibilidades de presentar un tercer partido
Romney, el candidato con más posibilidades de presentar un tercer partido.
La semana pasada comenzó a mencionarse el nombre del ex candidato republicano en las elecciones de 2012, Mitt Romney , quien perdió frente a Barack Obama , pero también hay otros postulantes, según publica hoy el diario The Washington Post.


"Múltiples fuentes confirman que hay varios grupos con acceso a la financiación, y que están en comunicación unos con otros, para trabajar en la posibilidad de un tercer candidato", afirma la publicación washingtoniana. "El proceso es complejo pero no es imposible," dice el operador republicano Rick Wilson, quien está trabajando en esa dirección. "Todos los pasos se pueden ir concretando, y los abogados saben cómo hacerlo. Incluso en los estados donde se votará en mayo, hay espacio legal para lograrlo".
Cómo se postula un candidato independiente
En el complejo sistema electoral norteamericano donde el ganador de las elecciones presidenciales puede no ser el candidato más votado (como ocurrió con George Bush , 47,9%, contra Al Gore, 48,4%, en el año 2000), el peso de la legislación de los diferentes estados es muy fuerte. Y mientras en algunos estados una carrera independiente es más factible, en otros es preferible obtener la candidatura a través de los partidos existentes. La senadora Lisa Murkowski (R) ganó de forma independiente en Alaska en 2010 después de perder las primarias republicanas. También es posible formar un partido totalmente nuevo, como hizo el entonces senador Joe Lieberman (Connecticut) después de perder la primaria en 2006 y luego logró imponerse con el partido "Connecticut por Lieberman".
La historia de los candidatos por terceros partidos tiene cierta trayectoria en Estados Unidos, como el caso del multimillonario Ross Perot que ocupó el tercer lugar en los comicios de 1992 con el 19% de los votos; George Wallace que logró el 13% en 1968; o el ex presidente Theodore Roosevelt que perdió los comicios de 1912 con su Partido Progresista pero reunió el 27% de los sufragios.
Nombres en danza
Entre quienes podrían aspirar a formar un tercer partido en estos comicios, además de Romney, se menciona al ex senador Tom Coburn, de Oklahoma; el ex gobernador de Texas, Rick Perry (que seguramente podría ganar su populoso estado y bloquearía así cualquier esperanza de Trump de llegar a la presidencia); el general retirado Ray Odierno (que el año pasado desafió las declaraciones de Trump sobre Irak); y el senador Ben Sasse de Nebraska, que propuso una interesante plataforma basada en temas clave.
Pero, ¿tiene posibilidades de ganar un candidato que no sea republicano ni demócrata? Aquí es donde comienza el análisis estratégico del peso de cada estado en los comicios nacionales. Un tercer candidato tendría que escoger con cuidado en qué estados haría foco, podría ser Arizona, Utah y Texas para sacar del medio a Trump, y Ohio, Colorado, Iowa y Nevada para derrotar a Clinton y obtener los 270 votos electorales necesarios.
A decir verdad, resulta medio complicada la implementación de esta estrategia, pero si hay un momento para intentarlo es este año electoral tan deslucido para los dos postulantes principales.