miércoles, 11 de mayo de 2016

#Chile Rolf Lüders a Büchi: “Si compartiera sus argumentos, ya me habría marchado del país”

#Chile Rolf Lüders a Büchi: “Si compartiera sus argumentos, ya me habría marchado del país”

ROLF LUDERS 
El “Chicago boy” y ex ministro de Hacienda sale al paso de las declaraciones de Hernán Büchi. El economista UC asegura que el proceso constituyente es más dañino para el país que la reforma tributaria.
Ambos tienen bastante en común. Los dos son hombres de negocios, ex ministros de Hacienda del gobierno militar, y forman parte de la reserva ideológica del actual modelo económico.
Sin embargo, el diagnóstico que tienen del escenario actual del país difiere, y con varios matices. Mientras Hernán Büchi asegura que la situación del país se ha vuelto insostenible, y por lo mismo adoptó la decisión de radicarse en Suiza, Rolf Lüders piensa que estamos atravesando una situación compleja debido a las reformas que está implementando el gobierno, pero estima que esas no son razones suficientes para marcharse.



Al contrario, el académico UC señala que ahora es más necesario que nunca quedarse en el país para convencer a quienes conducen Chile, a que aprendan las lecciones del pasado y enmienden el rumbo.
En conversación con El Muro, este miembro de los “Chicago boys” afirma que el proceso constituyente le está haciendo un tremendo daño a la institucionalidad, y hace un llamado a retomar el diálogo y los acuerdos.
¿Qué le parecen las opiniones de Hernán Büchi en revista Capital, en cuanto a que en Chile no existe certeza jurídica? ¿Comparte su opinión?
Las cosas generalmente no son ni blancas ni negras. Análogamente no hay -en la práctica- certeza jurídica absoluta o incerteza jurídica total. Por ello interpreto las expresiones de Hernán Büchi como diciendo que ha aumentado en Chile en forma significativa la incerteza jurídica. Creo que especialmente a raíz del proceso constitucional. ¿Alguien lo puede negar? No lo creo.
Las declaraciones de Büchi nos parecen colocar al mismo nivel que otros países, como Venezuela o Argentina hasta hace unos meses. ¿Piensa que estamos al mismo nivel?
No estamos ahí, ni creo que eso es lo que quiso trasmitir Hernán Büchi. No obstante, al proyectar la trayectoria de la incerteza jurídica en Chile, es posible -así al menos lo parece creer Büchi- aseverar que podríamos llegar a una situación similar a la de los países nombrados. En lo personal no comparto esa idea, pero tampoco la puedo descartar.
¿Los argumentos de Büchi le parecen suficientes para marcharse del país?
Si compartiera los argumentos de Büchi ya me habría marchado.  Como no lo hago, me quedaré en el país y trataré de contribuir con un pequeño grano de arena a convencer a los encargados de la conducción de Chile que aprendan de nuestra historia, como también de aquella de otros países, y enmienden rumbos.
La principal lección es que la polarización destruye a los países, y los que más sufren son precisamente los que tienen menos recursos. Nuestra historia también nos sugiere que se puede avanzar -y rápidamente- en base a amplios acuerdos. Una política así evita exacerbar las incertezas presentes en todo país en desarrollo.
¿Ve un ánimo y escenario tan negativo en el país para que los empresarios estén pensando en marcharse?
No creo que estemos cerca de eso, aunque hay excepciones como el propio Büchi. Lo que no me cabe la menor duda es que muchísimos empresarios han optado por postergar sus inversiones en Chile.
A estas alturas creo que la incerteza que produce el proceso constitucional supera por mucho el efecto que sobre la inversión en el país tienen la reforma tributaria o la reforma laboral. De facto, los empresarios pueden perfectamente bien seguir viviendo en Chile e invertir en el extranjero, y seguramente muchos lo hacen así.
¿Le parece que las declaraciones de Büchi alteran aún más el ánimo generalizado que existe en la actualidad contra la elite?
Es posible, a pesar de que la decisión de Büchi debiera hacer meditar a las autoridades sobre el proceso de reformas que están impulsando. No por los grandes titulares, en que hay bastante acuerdo a nivel nacional, sino por el contenido de las mismas o el proceso utilizado para realizarlas.
Una reforma tributaria que recaude el 3% del PIB adicional, pero que mantenga los incentivos al ahorro y la inversión; una reforma educacional que privilegie el mejoramiento de la calidad y la igualación de oportunidades en vez de ser un mero instrumento de redistribución en favor de los que más presionan y de otorgamiento de más poder al Estado; una reforma laboral que genere incentivos para emplear más jóvenes y mujeres, y subir remuneraciones cuando hay pleno empleo, y aumentar el último en vez de lograr mayores remuneraciones, cuando hay desempleo; y un proceso de reforma constitucional que dé garantías efectivas a todos, cambiarían el ambiente.
¿Considera que como referente del actual modelo económico, las palabras de Buchi dan pie para acentuar las críticas al modelo?
Espero que no sea así. El modelo hay que juzgarlo por sus resultados –que sin duda son objetivamente excepcionales- y no por lo que haga uno u otro de sus implementadores después de dejar el gobierno.
Declaraciones y decisiones de este tipo, a su juicio, ¿contribuyen a reconstruir las confianzas en el país, como han solicitado varios empresarios en los últimos días?
No lo creo, pero sí sirven para que todos nos preguntemos qué es lo que estamos haciendo tan mal para que una persona como Hernán Büchi -excepcionalmente capaz- decida irse del país, lo cual es sin duda una medida extrema.
Es evidente que tratar de imponer reformas radicales en base a mayorías transitorias (y precarias), es lo contrario a dialogar, que es una condición necesaria para recomponer confianzas. Que no existe capacidad de diálogo desde que la Nueva Mayoría llegó al poder, ni la real intención de llegar a acuerdos en Chile, es innegable. Y mientras no se produzca ese diálogo, que para unos implica aceptar cambios en la manera de hacer las cosas, y para otros abandonar la intención de avanzar sin transar, el país seguirá estancado.
* Entrevista de Carlos Cuadrado S. para El Muro.