martes, 25 de agosto de 2015

ÁLVARO VARGAS LLOSA La delicuescencia del "lulapetismo"


Lula con senadores del PMDB el pasado 14 de agosto
"¿Qué ha cambiado? En lo esencial, nada. En lo coyuntural, mucho: el surgimiento de un pacto conocido como el "acordão" y promovido por Lula da Silva para proteger al gobierno..."
El ex Presidente Fernando Henrique Cardoso había estado hasta ahora muy comedido en sus juicios sobre el gobierno de Dilma Rousseff, evitando pedir la renuncia de la mandataria o su destitución por la vía del Congreso. Pero algo cambió en los últimos días, cuando las nuevas manifestaciones populares contra el gobierno brasileño, que reunieron a un millón de personas en decenas de ciudades, animaron a diversas figuras simbólicas o institucionales del Brasil más respetable a pedir la dimisión de Dilma.


CARLOS ALBERTO MONTANER La hora terrible de los hombres fuertes


Las calles de América Latina se han llenado de personas que protestan airadamente contra sus gobiernos. Las protestas son contra gobiernos de izquierda (Venezuela --el peor de todos--, Brasil, Ecuador, Bolivia, Chile, Nicaragua y Argentina); contra los de centro (Perú y México); y contra los de derecha (Guatemala y Honduras).
 
Seguramente se sumarán otros en el camino.
 
Quienes recorren las calles en América Latina se quejan, esencialmente, por uno, varios o todos de los siguientes doce motivos: la corrupción, la ineficiencia, la inseguridad frente a los delitos violentos, la impunidad de los criminales, la subordinación de los otros poderes republicanos –el legislativo y el judicial-- a la voluntad del ejecutivo, el descarado cambio de las reglas para mantenerse en el poder indefinidamente, la violación de los derechos humanos, las trampas electorales, el control sobre los medios de comunicación, el desabastecimiento, el atropello de los derechos previamente concedidos a gremios o pueblos primigenios y los irresponsables maltratos al delicado ecosistema.
 

LLUIS FOIX No, no es sólo la economía

Foto: Pixabay.
En estos tiempos de miedos y temores, sobre todo el pavor a la velocidad incontrolable de los cambios, es preciso volver a confiar en la política por muy desprestigiada que esté. En gran parte del mundo desarrollado el menosprecio al sector público se ha convertido en algo normal.

La frase se la echó en cara Bill Clinton a George H.W. Bush, padre, en las elecciones de 1992. Las encuestas favorecían al presidente que había puesto fin a la guerra fría y había ganado la guerra del Golfo. La popularidad de Bush llegó a alcanzar cotas históricas. Bill Clinton no podía ofrecer la talla de estadista ni competir en política exterior. Recurrió al conocido eslogan de “la economía, estúpido” que contribuyó a su victoria pero que sentó un convincente y lamentable precedente al desautorizar la política frente a la economía desde entonces hasta nuestros días.


LLUIS FOIX Convivencia y perdón

Foto: Flickr.
"Japón se está rearmando y China mucho más. No ha habido espíritu de conciliación entre Tokio y Pekín como ha existido en Europa entre París y Berlín."


El siglo pasado fue atravesado por la muerte, el mal, la humillación de los vencidos y, en algunos ­casos, por la expresión pública del sentido de la culpa y la petición de perdón. Se cumplen 70 años del fin de la Guerra Mundial.

El imperio japonés fue el ­último en rendirse tras las dos bombas atómicas, arrojadas por órdenes del presidente Truman, que destruyeron las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. El mal perpetrado por las guerras de todos los tiempos es irreparable, tanto por el daño causado entre beligerantes como por la humillación y la muerte de personas que nada tenían que ver con el conflicto.



Cooperación voluntaria y coexistencia pacífica | Fred Kofman

Donald Trump en los Estados Unidos

Martín Simonetta es Director Ejecutivo de la Fundación Atlas de Buenos Aires, Argentina. Es licenciado en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador) habiendo cursado una Maestría en Política Económica Internacional (UB).

Donald Trump continúa redoblando su apuesta en la polémica temática de los inmigrantes hispanos en EE.UU. En su discurso de campaña en las últimas horas hizo público su anuncio de que —en caso de llegar a la Casa Blanca— deportaría a los más de 11 millones de indocumentados que habitan aquel país. En consonancia, mostró su voluntad de culminar la construcción del muro fronterizo con México (que alcanzaría los 3145 km).


Ecuador: El liberalismo y los indígenas

Gabriela Calderón de Burgos es editora de ElCato.org, investigadora del Cato Institute y columnista de El Universo (Ecuador).

A lo largo de la historia, distintos pensadores liberales han contribuido de manera importante a la defensa de las libertades individuales de las minorías, incluidos los indígenas. No lo hicieron buscando leyes protectoras, ni una justicia paralela, sino todo lo contrario: exigiendo igualdad ante la ley, comprendiendo su derecho a la propiedad privada.


Argentina: Misterio de un país rico que se volvió pobre

Guillermo M. Yeatts es presidente de la Fundación Atlas 1853 y de la Fundación de Estudios Energéticos Latinoamericanos.

A inicios de años los sesenta, cuando tenía poco más de veinte años edad y realizaba una maestría en Economía en New York University (NYU), tuve la oportunidad de asistir a una clase que condicionaría mis años posteriores de vida. El profesor Paul Alpert señaló que existían cuatro tipos de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina. Japón: un país sin recursos naturales que había logrado alcanzar el desarrollo. Argentina: todo lo contrario, un país generosamente dotado de recursos naturales que no lograba ofrecer un buen nivel de vida de sus habitantes.


¿Cuáles son los países más libres?

Ian Vásquez es Director del Centro para la Libertad y la Prosperidad Global del Cato Institute.

“Nada hay más fecundo en maravillas que el arte de ser libre”, decía Alexis de Tocqueville, “pero nada asimismo tan duro como el aprendizaje de la libertad”.
Un nuevo “Índice de libertad humana” —publicado esta semana por el Instituto Cato en EE.UU., el Instituto Fraser en Canadá y el Instituto Liberales en Alemania— nos permite apreciar mejor esa observación. El índice mide 76 indicadores de libertad en 152 países de una manera amplia, tomando en cuenta libertades personales, civiles y económicas como por ejemplo la seguridad, la legalidad de las relaciones homosexuales y las libertades de prensa y del comercio.


Todos los días un Día de la Libertad

Peter Goettler Peter Goettler es presidente y CEO del Instituto Cato.

Ha sido un inicio emocionante de mi época en Cato. Desde que me uní al Instituto como Presidente y CEO a principios de abril, he estado ocupado viajando para conocer muchos de nuestros generosos donantes, pasando tiempo en la oficina con nuestros académicos y nuestro personal, y auspiciando y participando en los seminarios de Cato y otros eventos alrededor del país. Entre los donantes y miembros del staff de políticas públicas del Instituto hay muchas personas que ya conozco bien. Pero ha sido grandioso conocer nuevos amigos y tener la oportunidad de pasar más tiempo con viejos amigos. Deberíamos ser optimistas acerca de que nuestros esfuerzos construirán una sociedad más libre: tenemos ideas muy poderosas y personas muy especiales de nuestro lado.


EE.UU.: ¿Se acabó el momento libertario?

David Boaz es Vicepresidente Ejecutivo del Cato Institute.

Esa es la pregunta que Dave Weigel plantea en el  Washington Post. Su premisa es que la campaña presidencial de Rand Paul parece haberse desinflado, lo que tal vez significa que cualquier “momento libertario” ha pasado (Yo diría que Weigel cuestiona, pero no responde la pregunta).
Nick Gillespie de la revista Reason correctamente le señala a Weigel que los movimientos y momentos ideológicos no están atados a líder político alguno: “Es un error vincular el éxito electoral de Rand Paul con aquel del momento libertario”.
Gillespie también expresa que Paul fuera más exitoso si fuese más libertario:


El PRI de Manlio, el proyecto de Beltrones

Le preguntamos si les exigiría lo mismo a los candidatos priistas, que también hagan públicas sus tres de tres, Beltrones volvió a contestar afirmativamente.

Cuando le preguntamos si, ahora que era presidente nacional del PRI, presentaría su tres de tres (las declaraciones patrimonial, de conflicto de interés y de pago de impuestos), contestó con un rotundo “sí”. No lo dudó ni un momento. Lo tiene clarísimo. El PRI tiene que recuperar la confianza con hechos, no con dichos.
Cuando le preguntamos si les exigiría lo mismo a los candidatos priistas, que también hagan públicas sus tres de tres, Beltrones volvió a contestar afirmativamente. Porque es la nueva realidad que demandan los electores. Para ejemplificarlo, mencionó el caso de Claudia Pavlovich, la candidata del PRI a la gubernatura de su natal Sonora, quien le ganó la elección al panista Javier Gándara: ella sí presentó sus declaraciones patrimonial, de intereses y tributaria; él, no.


Está en chino


Desde hace más de diez años, la economía de la República Popular China ha tenido dos propulsores: su enorme sector manufacturero orientado a la exportación y su intento de levantar complejos habitacionales y de oficinas.
El segundo propulsor debía reemplazar paulatinamente al primero. La elevación del nivel de vida de los chinos, calcularon los estrategas del Partido Comunista, generaría nuevas necesidades –entre las cuales la compra de casas debía ser la base– y China se volvería, poco a poco, un país de consumidores.


Las cinco 'garras' del dragón chino que no debería subestimar el Pentágono

El crecimiento militar de China ha generado una amplia gama de nuevos sistemas armamentísticos que han encendido las alarmas entre sus vecinos y Estados Unidos, con nuevos aviones caza de quinta generación como el J-20, y misiles como el 'asesino de portaaviones' DF-21D. A ellos se una toda una clase de capacidades y armas al alcance del Ejército Popular de Liberación de China que deberían causar igual o más preocupación entre sus potenciales enemigos.

EE.UU., en guardia ante los últimos misiles secretos de China

China tiene previsto mostrar unas serie de misiles balísticos que representan una grave amenaza para las fuerzas navales de los EE.UU. en el ensayo del desfile de la victoria a principios de septiembre, informan analistas estadounidenses.
En un futuro próximo China podría sacar a relucir sus logros más significativos en tecnología de misiles, capaces de mantener a raya a EE.UU. en caso de conflicto militar, escribe la revista estadounidense 'The National Interest'.