miércoles, 8 de julio de 2015

Rothbard, sobre autodefensa y guerra


Recientemente, el investigador legal liberal clásico Richard Epstein criticaba a los “libertarios radicales”.  Estos extremistas quieren manteneros lejos de “implicaciones extranjeras”. Si, como proponen los extremistas, actuáramos solo cuando haya una amenaza directa a Estados Unidos “puede ser demasiado tarde”. Deberíamos atacar inmediatamente a las “fuerzas de muerte y destrucción”, como el EI. Debemos extender la libertad por todo el mundo en general y en Oriente Medio en particular.
Murray Rothbard indudablemente encaja como un “libertario radical”. ¿Hizo la vista gorda a las amenazas, debido un compromiso con principios no realistas? En modo alguno: pero discrepaba de belicistas contemporáneos acerca de la naturaleza de estas amenazas.


El mito de la deflación japonesa y el desplome del yen

 El deslizamiento del yen desde el pasado verano le ha llevado a un nivel un 40% inferior frente el euro y el dólar de EEUU respecto de hace solo dos años. Aun así, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el jefe de su banco central, Haruhiko Kuroda, siguen advirtiendo de que no han ganado la batalla contra la deflación. Esa advertencia es absurda, más aún a la vista del hecho de que no hay deflación para empezar.Algunos cínicos creen que el grito de batalla de Abe y Haruhiko contra este falso fantasma es simplemente un ardid para conseguir la aprobación de Washington para una gran devaluación. Pero sea cual sea la realidad sobre su intención real, el caos monetario de Japón se está agravando.


Cómo la inacción pública acabó con la depresión de 1921


 Mientras tomaba forma la crisis financiera de 2008, las recomendaciones políticas no tardaban en aparecer: vaya, la estabilidad económica y la prosperidad estadounidense reclaman estímulos fiscales y monetarios para devolver a la vida la economía enferma. Y así tuvimos estímulo fiscal, así como un programa de expansión monetaria sin precedentes en la historia de EE. UU.
David Stockman señalaba recientemente que en la práctica hemos tenido quince años continuos de estímulo: no solo los programas de perfil alto, como los 700.000 millones de dólares del TARP y los 800.000 millones del estímulo fiscal, sino también 4 billones de dólares de dinero impreso y 165 de 180 meses en los que los intereses o han estado bajando o se han mantenido a niveles ínfimos. Los resultados han sido abrumadores: el número de trabajos de sostén de familias en EE. UU. sigue siendo dos millones más bajo del que había con Bill Clinton.


Entrevista a Ron Paul: "No intervenir en políticas de Latinoamérica"


 Es verdad que los precandidatos republicanos comparten todos su aversión por un estado federal “grande” y apoyan una estricta dieta fiscal. Hasta están de acuerdo en defender los “valores cristianos” porque no pueden darse el lujo de desilusionar a los evangélicos. Pero uno de ellos, el diputado Ron Paul, podría convertir a Estados Unidos en un país muy distinto si llega a ganar la competencia por la Casa Blanca.
Paul, médico y representante por Texas, es un libertario, es decir un seguidor de esa idea política que defiende la libertad individual, las reglas del mercado y la propiedad y propone un estado lo más chico posible. Fiel a esos principios, el diputado quiere que todos los soldados estadounidenses en el exterior vuelvan a casa, porque no tienen nada que hacer metiéndose en los asuntos de otros países.