miércoles, 15 de julio de 2015

La propiedad privada es la esencia de la libertad

[Extraído de A Foreign Policy of Freedom]


La privacidad es la esencia de la libertad. Sin ella, no pueden existir los derechos individuales. Privacidad y propiedad están entrelazadas. Si se protegieran ambas, poco habría que decir acerca de otras libertades civiles. Si la casa, iglesia o negocio propios son nuestro castillo y la privacidad de una persona, de sus papeles y efectos, está rígidamente protegida, todos los derechos deseados en una sociedad libre estarán garantizados. Proteger diligentemente el derecho a la privacidad y la propiedad garantiza la experiencia religiosa, periodística y política, así como una economía de libre mercado y una moneda fuerte. Una vez aparece una actitud descuidada con respecto a la privacidad, todos los demás derechos están en peligro.


La importancia política de Murray Rothbard

 

Una selección de Man, Economy, and Liberty: Essays in Honor of Murray N. Rothbard, de 1988, editado por Walter Block y Llewellyn Rockwell.
Sería difícil exagerar la influencia del profesor Murray Rothbard en el movimiento en pro de la libertad y de los mercados libres. Es el gigante viviente de la economía austriaca y ha liderado el ahora formidable movimiento desde la muerte de su gran maestro, Ludwig von Mises, en 1971. Todos estamos en deuda con él por el vínculo viviente que nos ha provisto con Mises, sobre cuyo trabajo ha construido y lo ha expandido.
Pero hay muchos que son menos conscientes de la influencia política de Rothbard. Algunos dirían que, mientras que es sin lugar a dudas un excelente economista, sus esfuerzos políticos han sido menos que exitosos.


Entrevista a Ron Paul: “No intervenir en políticas de Latinoamérica”

[Entrevista para el diario El Clarín de Argentina, 2012]
latin_flags_168

Es verdad que los precandidatos republicanos comparten todos su aversión por un estado federal “grande” y apoyan una estricta dieta fiscal. Hasta están de acuerdo en defender los “valores cristianos” porque no pueden darse el lujo de desilusionar a los evangélicos. Pero uno de ellos, el diputado Ron Paul, podría convertir a Estados Unidos en un país muy distinto si llega a ganar la competencia por la Casa Blanca.
Paul, médico y representante por Texas, es un libertario, es decir un seguidor de esa idea política que defiende la libertad individual, las reglas del mercado y la propiedad y propone un estado lo más chico posible. Fiel a esos principios, el diputado quiere que todos los soldados estadounidenses en el exterior vuelvan a casa, porque no tienen nada que hacer metiéndose en los asuntos de otros países.


Oro y desigualdad económica

 
La desigualdad es un tema principal de noticias en 2015, compuesto en buena parte por los disturbios de Baltimore, el debate del salario mínimo, el libro de Thomas Piketty El capital en el siglo XXI y ahora por la entrada del socialista Bernie Sanders en la carrera a la presidencia de EE. UU.La izquierda quiere más medidas sociales, mejores escuelas, universidades gratuitas, mejoras en la formación laboral y más cosas. La derecha, por el contrario, quiere reformar el estado del bienestar, escuelas concertadas, reforma fiscal (no confundir con recortes fiscales) y usar el impuesto negativo de la renta.


La solución económica es el anarcocapitalismo

el_exito

Muchas personas al leer el título de este artículo pensaran que los duendes de la imprenta nos han gastado una nueva y divertida travesura. Relacionar la anarquía siempre conectada con la izquierda política más extrema y, por otro lado, el capitalismo puro y simple parece excesivo a la vista de cualquier observador.
Cuando de anarquía se habla parece interpretarse rápidamente como si fuera la ley de la selva, la ley del más fuerte, que cada cual haga lo que le venga en gana sin preocuparse ni poco ni mucho del resto de los ciudadanos, ni particularmente, ni en su conjunto. Hobbes mismo reconoció que en un marco anarquista la vida sería “desagradable, salvaje y corta”. A su vez entendió que casi cualquier gobierno es mejor que la ausencia de todo gobierno. El problema estriba en dónde debe trazarse la línea de un gobierno demasiado poderoso que impida la libre elección de los individuos en las muchas decisiones diarias.


Debe crearse riqueza antes de que la podamos dar a los pobres

Los negocios se retratan a menudo como duros y crueles. Según la narrativa popular (la visión del mundo de Charles Dickens), los negocios están llenos de tíos Gilito de corazón frío, que valoran los beneficios más que la gente. Esto luego se contrasta con la bondad y el altruismo de las organizaciones de caridad, entidades sin ánimo de lucro y gobiernos, que se han creado supuestamente para ayudar a la gente. Las organizaciones de caridad en particular se ven como éticamente superiores a los negocios. Después de todo, ¿qué podría tener un impacto mayor en el mundo que dar a los necesitados?


Tres países todavía pueden retrasar el rescate griego

Aunque el nuevo programa se ha anunciado a bombo y platillo, hay distintos trámites que pueden dilatar su entrada en vigor.

Una bandera pro-UE y pro-euro ondea en Atenas | EFE
A pesar de la rebelión interna que sufre Syriza, todo apunta a que el Parlamento griego aprobará las medidas de urgencia que ha exigido la Eurozona como paso previo para acordar el tercer "rescate". No obstante, la situación se antoja más complicada en otras cámaras del Viejo Continente que también van a someter a votación el acuerdo anunciado el pasado lunes.

EEUU y el siglo XIX

He visto repetidos tres viejos argumentos sobre Estados Unidos. El primero es que el intervencionismo salvó al capitalismo de la crisis de 1929. El segundo es que EEUU es un país severamente intoxicado por el liberalismo. Y el tercero es que estamos amenazados por unos siniestros liberales que van a destruir el Estado de Bienestar y, horror mayúsculo, nos van a retrotraer al siglo XIX, donde los ricos pagaban pocos impuestos.


Obama entrando en la Historia

Hace unos días le oí a Zapatero reflexionar sobre lo mucho y bueno que dirá la Historia de él. Y viendo ahora lo que Obama ha firmado con Irán y lo que ha hecho con Cuba, creo que el presidente norteamericano alimenta una esperanza parecida. Estados Unidos llevaba peleado con el benévolo régimen castrista desde 1959 y eso no podía ser, tal y como Oliver Stone explica muy bien en su sectario e infumable documental que José Antonio Sánchez nos atiza en prime time por La 2. Con la pía república islámica de Irán, Estados Unidos se toma el chocolate de espaldas desde 1979 y eso era igualmente intolerable. De manera que había que hacer algo con el espinoso asunto de la bomba. Y para eso está Obama, para enderezar tuertos y desfacer agravios.


Acuerdo nuclear: el amanecer del Imperio iraní

Ahora, tras meses de filtraciones posteriores al acuerdo inicial del 2 de abril, las líneas generales del acuerdo con Irán ya resultan familiares. Si de verdad se quiere saber su contenido, recomiendo evitar los grandilocuentes powerpoints de la Casa Blanca, según los cuales se han bloqueado todos los caminos que llevaban a Irán a obtener una bomba nuclear, o el lenguaje confuso con el que están escritas las 150 páginas del Plan General de Acción Conjunta, que parece un documento redactado por un comité de abogados que trataran de disimular sus diferencias a base de frases larguísimas y enrevesadas.